
“ARTES MARCIALES A LA INTERVENCIÓN EN CASOS DE AGRESIVIDAD”
El cuarto seminario tuvo lugar el pasado 2 de marzo en horario de clase, fue impartido por Eduardo Muñoz Calvo y cuatro compañeros suyos.
El taller se ha desarrollado en dos partes, una teórica y una práctica. La parte teórica me ha gustado, ya que no conocía la historia del Budo, su procedencia y su desarrollo. Además, Eduardo ha sabido conectar su discurso con nuestro futuro trabajo, con nuestra profesión. Por otro lado, la parte práctica ha sido muy divertida e innovadora, y me ha transmitido relajación. Para la parte práctica nos trasladamos a una sala de baile del edificio 41.
Eduardo nos comento el significado de la palabra Budo; es una vía de realización, que se basa en la percepción y la sensibilidad, para la meditación y el desarrollo como persona, encontrando un espacio personal mediante la espiritualidad. Por tanto, tiene una conexión importante con la parte emocional y de valores de las personas.
Cuando se menciona Budo lo relacionamos con ejercicios espirituales los cuales no pensamos que sean agresivos pero sin embargo, cuando utilizamos el término de artes marciales si lo relacionamos con agresividad, siendo el Budo un término que engloba el conocimiento técnico de las artes marciales
Las artes marciales, denominadas también sistemas de lucha, consisten de prácticas y tradiciones codificadas cuyo objetivo es someter o defenderse mediante la técnica. Lo que diferencia a las artes marciales de la mera belicosidad con violencia física (peleas callejeras) es la organización de sus técnicas en un sistema coherente y la codificación de métodos efectivos. En la actualidad las artes marciales se practican por diferentes razones, que incluyen el deporte, la salud, la protección personal, el desarrollo personal, la disciplina mental, la forja del carácter y la autoconfianza.
Hay artes marciales de muchos tipos, muchas variedades, disciplinas, corrientes… no todas, como bien ha dicho Eduardo, son de defensa personal o enfrentamiento, sino que existen muchas prácticas que buscan una serie de valores tan importantes como la felicidad, el bienestar, la tolerancia, la voluntad, el optimismo, etc. Tan necesarios para el buen desempeño de nuestra profesión.
Existe una serie de elementos llamados “ciclo de producción”, que reúne tanto movimientos positivos como negativos en las personas, relacionados con cinco elementos naturales.
- FUEGO:
ASPECTOS POSITIVOS; ALEGRIA Y CONCIENCIA
ASPECTOS NEGATIVOS; ANSIEDAD
- TIERRA:
ASPECTOS POSITIVOS; BONDAD
ASPECTOS NEGATIVOS; PREOCUPACIÓN
- METAL:
ASPECTOS POSITIVOS; VITALIDAD, OPTIMISMO
ASPECTOS NEGATIVOS;TRISTEZA
-AGUA:
ASPECTOS POSITIVOS;SERENIDAD
ASPECTOS NEGATIVOS;MIEDO, INSEGURIDAD
-MADERA:
ASPECTOS POSITIVOS;CREATIVIDAD, TOLERANCIA
ASPECTOS NEGATIVOS;IRA, AGRESIVIDAD, INTOLERANCIA
A la hora de intervenir con personas, este ciclo nos puede ayudar ya que nos explica cómo podemos canalizar los sentimientos negativos en positivos, para peder transformarlos.
Para finalizar el taller, realizamos unos ejercicios de Taichi-chuan por parejas, que se basaban en la percepción y las sensaciones propias y de la pareja, para demostrar la importancia de la comunicación y los sentimientos.
En definitiva, este seminario me ha servido para darme cuenta de la relación existente entre las artes marciales con nuestra futura profesión. Ya que con la práctica de estos ejercicios creo que se podría conseguir mas cosas en la conexión con la parte emocional y de valores de las personas.